‘Lucille’ enmudece para siempre, muere B.B. King

El guitarrista ganador de 15 premios Grammy sufría diabetes y su salud había empeorado en el último año
BB King, que con sus apasionados acordes de guitarra y sus sentidas letras se convirtió en el ídolo de generaciones de aficionados y músicos, y se ganó el apodo de Rey del Blues, murió el jueves en su casa de Las Vegas. Tenía 89 años.
King falleció el jueves de forma tranquila mientras dormía a las 9:40 de la tarde PDT, en su casa de Las Vegas, indicó su abogado Brent Bryson. Los preparativos para su funeral están en marcha, señaló.
El forense del condado de Clark John Fudenberg confirmó el deceso.
La mayor de los hijos sobrevivientes del músico, Shirley King, de la zona de Chicago, dijo estar disgustada por no haber tenido ocasión de ver a su padre antes de morir.
Aunque B.B. King siguió actuando hasta bien pasados los 80 años, el ganador de 15 premios Grammy sufría diabetes y su salud había empeorado en el último año. El pasado octubre sufrió un desmayo durante un concierto en Chicago, más tarde atribuido a la deshidratación y el agotamiento. Estaba recibiendo cuidados paliativos en su casa de Las Vegas.
Nacido el 16 de septiembre de 1925 en Itta Bena, Mississippi, Riley King, que creció en un ambiente de pobreza y segregación racial, no podía imaginar lo que el futuro le depararía. A lo más que podía aspirar era a una educación elemental, un trabajo fijo en una fábrica y algunos dólares en el bolsillo. Pero estaba la música. El primer contacto de King con el mundo de la música tuvo lugar, como para tantos otros, en la iglesia, donde un pariente suyo tocaba la guitarra. El muchacho en seguida se convirtió en el primer corista de la congregación, y tras las ceremonias se ejercitaba con la guitarra. Aprendió tan deprisa que, siendo casi un adolescente, se fue a tocar con el grupo gospel The Famous St. John Gospel Singers de Indianola.

Fue el primer paso de una carrera que lo llevaría a convertirse en un líder del blues, un intérprete impagable, tan destacado como para recibir un doctorado honoris causa en musicología por la Universidad de Harvard, y un artista de tal éxito como para protagonizar varios programas televisivos y para participar en anuncios publicitarios como uno de whisky Cutty Sark, el scotch de los líderes blancos. Fue durante el servicio militar, entre 1944 y 1945, cuando King entró por primera vez en contacto con el blues, del que se enamoró una vez trasladado a Memphis. Allí compartía un piso con su primo Bukka White, un gran cantante de country-blues al viejo estilo, y cada vez que el veinteañero King entraba en crisis con la música, allí estaba el primo Bukka para confortarlo y para llenar la casa de música, ya que era muy programado en la radio.

King se introdujo rápidamente en la escena musical de Memphis, poblada de talentos del blues: Sonny Boy Williamson, Howlin’ Wolf y Robert “Junior” Lockwood, entre otros. En Memphis también había un gran número de emisoras de radio abiertas al blues, sobre todo la WDIA. King consiguió un trabajo tocando en los locales de la Sixteenth Street Girl y un pase de diez minutos al día en la WDIA, patrocinado por un tónico para el cuerpo llamado Pepticon. King poseía una personalidad tan fuerte que los directores de la radio le confiaron en seguida un programa más largo, el “Sepia Swing Club”, donde King presentaba discos de otros bluesmen para terminar con quince minutos en los que él cantaba y tocaba en directo.

Trabajó como disc-jockey de 1948 a 1952, y adquirió así su nombre artístico: en un principio fue “The Beale Street Blues Boy”, después se transformó en “Blues Boy King” y, finalmente, en B. B. King. En 1949 King realizó su debut discográfico para la compañía Bullet de Nashville. Los dos primeros singles no tenían nada especial. Sin embargo, ya se distinguía el estilo personal de B. B. King: su voz era clara, estridente, entonada como una trompeta, y su forma de tocar la guitarra, aunque todavía poco personal, poseía una técnica expresiva justa, en ese particular y nuevo estilo inventado por T-Bone Walker. Las grabaciones con Bullet atrajeron la atención de los hermanos Bihari, los dos titulares de Modern Records de Los Angeles.

En 1950, King firmó un contrato con ellos. Las primeras grabaciones contenían un inmejorable blues moderno aún algo impersonal, pero con todas las influencias declaradas abiertamente: el estilo guitarrístico de T-Bone Walker y el del bluesman californiano Lowell Fulson. En la forma de cantar, King alternaba influencias de “aulladores” como Wynonie Harris, con los más suaves y confidenciales susurros de Charles Brown e Ivory Hunter, discípulos del estilo de Lonnie Johnson. También Louis Jordan influyó en los primeros discos de King, pero no se adaptaba a la sobriedad natural de King. Por lo que respecta a la guitarra, otras influencias fueron los guitarristas de jazz Charlie Christian y Django Reinhardt, que King conoció cuando un amigo le trajo, después de la guerra, unos discos de París.

El primer éxito de B. B. King en las listas de rhythm and blues fue ‘Three o’clock blues’, el séptimo single publicado por la nueva compañía discográfica, que era una canción de Lowell Fulson. La versión original habia salido a la luz cuatro años antes: Fulson la cantaba en tono meditativo y expresamente modesto, con sólo dos guitarras como base. King la transformó, incluyendo una sección de instrumentos de viento e interpretándola con el tono de voz de un hombre desesperado pero decidido a decir la última palabra. Con King a la guitarra y como vocalista, estaban Ike Turner al piano, Willie Mitchell a la trompeta y Hank Crawford al saxo alto.

El single llegó hasta el número uno de las lista de rhythm and blues, permaneciendo allí durante dieciocho semanas. King encontró manager en Nueva York e inmediatamente fue llamado para tocar con importantes orquestas de rhythm and blues, como la de Tiny Bradshow y la de Lucky Millinder, en los mejores locales del espectáculo negro: el Apolo de Harlem, el Royal Theatre de Baltimore y el Howard de Washington. Cuando no estaba trabajando con estas grandes orquestas, King pasaba el tiempo de gira por los locales más pequeños, a través de todo el país. Con un grupo de seis músicos, un asistente para todo y un conductor, B. B. King devoró la autopista hasta Miami y tocó en Mobile, Alabama, en el Club Harlem, en el Dew Drop de Nueva Orleans, después en el Sumbeam’s de Memphis y en Indianola.

¡En 1956, King actuó en 342 conciertos! Fue un esfuerzo bien recompensado: a mediados de los años cincuenta, King se había convertido en una atracción muy deseada en el circuito de los clubs negros. Su grupo había crecido a trece miembros y las ganancias habían ascendido a 1.000 dólares por noche. Mientras tanto, continuaba cosechando éxitos: ‘You didn’t want me’ (1953), ‘Woke up this morning’ (1953), ‘Please love me’ (1953), ‘You upset me baby’ (1954), ‘Sweef little angel’ (1956), ‘Please accept my love’ (1958) y ‘Sweet sixteen’ (1960) entraron en el Top 10 de las listas de rhythm and blues. Tras diez años de colaboración con los hermanos Bihari, primero con la compañía RPM y después con Kent, King firmó en 1961 con ABC.

Su primera grabación para la nueva compañía discográfica es una de las obras maestras del blues moderno y uno de los mejores álbumes en directo jamás registrados, ‘Live at the Regal’. Tocar frente a un público negro en el Regal Theatre de Chicago el 12 de noviembre de 1964 fue para King como encontrarse en familia, con la gente que lo había llevado al éxito, y en el álbum se advierte esta fuerte conexión con el público. En los últimos años sesenta, King ya había salido definitivamente del circuito para negros. Sus discos ya no se hallaban expuestos junto a los discos de folk y música étnica; ahora tenía un contrato importante con una casa discográfica “blanca”.

De esta manera, King empezó a hacer estragos en los “medios”. Grupos como The Beatles y The Rolling Stones, que habían crecido escuchando blues, hicieron descubrir a sus jóvenes fans esta música. Fueron ellos los que estimularon la llegada de una nueva generación de músicos enteramente volcada hacia el culto del rock eléctrico. De esta manera tuvo lugar el revival, aunque nunca había estado en decadencia, de B. B. King. Tocó en los circuitos de sus colegas americanos blancos, en el Fillmore East, y en 1970 fue el primer artista de blues que dio un concierto para los presos en la Cook County Jail de Chicago.

Pocos meses después formó un equipo de trabajo con León Russell, Carole King y Joe Walsh para grabar el álbum ‘Indianola Mississippi seeds’. En 1971 se publicó el álbum ‘B. B. King in London’, en el que participan Ringo Starr, Pete Wingfield, Steve Marriott, Alexis Korner y Buster Bennet, como testimonio del gran éxito que King estaba teniendo en Europa. Al año siguiente, aún con Joe Walsh y con la colaboración de Taj Mahal, grabó el álbum ‘L. A. Midnight’. En este momento la carrera de King iba lanzada y no había quien la parara: en 1972 llevó a cabo una gira mundial de 45 días, en 1975 y 1976 ganó el Oscar de la música negra, Ebony Music Award, organizado por la revista Ebony, por el mejor álbum de blues y como el mejor cantante de blues.

Por el álbum ‘Together for the first time’, con Bobby Bland, obtuvo un disco de oro, y en 1979 fue el primer artista de blues americano que realizó una gira por la Unión Soviética. De los años setenta en adelante, el blues de B. B. King se ha teñido con otras sonoridades y se ha enriquecido con nuevos estilos. En 1972, en el álbum ‘Guess who’, King hizo una versión de ‘Summer in the city’, de The Lovin’ Sponful. En 1978, B. B. King grabó el álbum ‘Midnight believer’, un disco de funky-blues elegante realizado junto a The Crusaders. En 1981 volvió a atacar con el álbum ‘There must be a better world somewhere’, acompañado de Pretty Purdie a la batería y de Dr. John al piano, entre otros, tras haber grabado un álbum en directo, de nuevo con The Crusaders, ‘Live jam’.

En 1982 realizó ‘Love me tender’, un tributo del rey del blues al rey del rock’n’roll, acompañado por los músicos de la última formación de Presley. En 1983, B. B. King celebró su cumpleaños grabando ‘Blues’n’jazz’, su álbum número cuarenta, una refinada mezcla de blues interpretados por una orquesta. Homenajeado por John Landis que lo incluyó en la banda sonora de ‘Al caer la noche’, y por Eric Clapton, Phil Collins y compañía, con quienes grabó un vídeo como tributo a su talento bluesístico, B. B. King permanece como el “Rey del blues”.

‘Lucille’ enmudece para siempre

Lucille se ha quedado sola.

‘Lucille’ es la  famosa guitarra llamada así por su dueño Riley B. King, conocido por su nombre artístico, B.B. King.

Durante el invierno de 1949, King tocó en un salón de baile en Twist, Arkansas. Para calentar el salón, un barril medio lleno con queroseno fue encendido, una práctica bastante común en la época. Durante su actuación, dos hombres comenzaron a pelear, golpeando el barril quemándose y enviando combustible ardiente hacia el suelo. Esto provocó una evacuación. Una vez afuera, King se dio cuenta de que había dejado su guitarra dentro del edificio en llamas. Este entró al incendio para rescatar a su guitarra, una Gibson acústica. Dos personas murieron en el incendio. Al día siguiente, King descubrió que los dos hombres estaban peleando por una mujer llamada Lucille. King nombró a su primera guitarra Lucille, al igual que a todas las que tuvo desde aquella casi fatal experiencia, como recuerdo de no volver a hacer algo tan estúpido como correr hacia un edificio en llamas.

King tocó guitarras de diferentes marcas a comienzos de su carrera. Tocó una Fender Telecaster en la mayoría de sus grabaciones con RPM Records. Sin embargo, B.B. es conocido por tocar variantes de la Gibson ES-355.

Lucille Gibson

En 1981, Gibson Guitar Corporation puso a la venta el modelo de la Lucille de B. B. King. Las diferencias más perceptibles entre la Lucille y la Gibson ES-355 son la escritura “Lucille” y la falta de aberturas acústicas (las efes) en su parte superior con el fin de controlar el feedback.

Pequeña Lucille Gibson

En 1999, Gibson puso a la venta la Little Lucille (Pequeña Lucille), una versión de sus guitarras Blueshawk. Difiere de la Blueshawk en tener un puente Tune-o-matic y una parada de cordal TP-6.

Este modelo ya no se encuentra en el catálogo de productos de Gibson, fabricados en USA, y el modelo Blueshawk en el cual fue basado se dejó de producir.

Curiosidades

  • El 19 de diciembre de 1997 King presentó a Lucille a Juan Pablo II, lo que siguió de un concierto en el Vaticano.
  • El 5 de noviembre de 2000 King donó una copia autografiada de Lucille al Museo Músico Nacional.
  • En el manga y Anime Beck, la guitarra de Ryusuke Minami es llamada Lucille y su historia es similar a la Lucille de B.B. King. Sólo que a diferencia de la Lucille original, ésta ha sido sacada de un tiroteo y no un incendio.

gibson-b-b-king-lucille_1 Hasta Siempre B.B. King

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